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  • Nicolás Real

El pensamiento globalizado de la construcción

Para comprender el tema en el que nos adentraremos debemos comenzar por lo primero, ¿que entendemos por globalización?


La globalización es un proceso histórico de integración mundial en los ámbitos económico, político, tecnológico, social y cultural, que ha convertido al mundo en un lugar cada vez más interconectado, gran parte de este proceso de globalización fue gracias al desarrollo y avance de internet como de los medios de comunicación. En ese sentido, se dice que este proceso ha hecho del mundo una "aldea global". Teniendo en claro esto, veamos cómo influye la globalización en un ámbito que nos toca de cerca como lo es la arquitectura y la construcción.


Hoy tenemos al alcance de la mano, a un simple click de distancia, un mundo interminable de información donde podemos observar y aprender tanto de obras, técnicas constructivas, nuevos materiales, sustentabilidad y conjugaciones de espacios que nos asombran. En esa mirada fugaz las imágenes quedan grabadas en nuestro subconsciente y en el repertorio de la memoria donde muchas veces tendemos a reproducirlas, o el mismo cliente quiere en su próximo hogar eso que vio en una red social, pero, ¿es todo aplicable a nuestro medio? ¿Hay cierto digesto crítico a la hora de importar modelos externos y aplicarlos en nuestro entorno?. A la hora de proyectar y construir el modelo de pensamiento global perdemos por momentos el de nuestra tradición histórica al igual que el uso de materiales lógicos que responden a nuestra geolocalización, lo que puede ocasionarnos más de un problema.


Este pensamiento global no hace referencia necesariamente a poner la mirada en otro país, o continente, ni a ir mucho más lejos. A modo de ejemplo, podemos hablar de dos núcleos urbanos separados por poco más de 100 km de distancia como San Miguel de Tucumán y las localidades turísticas de los Valles. En ambas se construye con la misma lógica y utilizando los mismos materiales pero presentan características muy diferentes en cuanto a emplazamiento, clima, actividades, entre otras. Allí se realiza construcción tradicional en vez de volver a las técnicas del adobe, conociendo las ventajas que este presenta en dicho lugar. Otro caso es el de la localidad de Lamadrid, al sur de la provincia, donde no se busca un modelo sustentable de construcción y uso del espacio que les permita adaptarse ante las inundaciones que sufren año tras año, siendo estas cada vez peores, con grandes pérdidas materiales donde el agua llega en algunos sectores a la altura de 1,5 metros, ¿es viable seguir construyendo a nivel del terreno natural? ¿Por que no hay una lógica constructiva que responda a la situación de la localidad?. Podemos encontrar muchos ejemplos como estos, siendo este pensamiento globalizado el que muchas veces no se baja a la realidad local.


Este proceso tiende a igualarnos entre diversas sociedades y los propios ciudadanos comienzan a adquirir este pensamiento cada vez más globalizado, lo que lleva a una extravió de su propia identidad cultural. No es esto un impulso para la construcción vernácula, solo una reflexión para el desarrollo de una arquitectura "apropiada".


El destacado arquitecto Eduardo Sacriste y su obra (de gran desarrollo en nuestra provincia) son un claro ejemplo de producción de arquitectura apropiada, como autor demuestra una postura intelectual y procura una síntesis entre los principios rectores de la arquitectura moderna, el respeto por la tradición geográfica, espacial y constructiva, por la valoración del clima y la memoria del lugar. Obras que son muy interesantes para estudiar.

Casa Torres Posse (1956-1958) - Eduardo Sacriste / Tafí del Valle, Tucumán

“Cuando observamos los nidos de los pájaros, sus viviendas, vemos la gama infinita de posibilidades que brindan estas verdaderas obras de arte. Además de ser formalmente perfectos, son estándar, están siempre bien orientados, construidos con una técnica clara y definida, cumplen correctamente su función, son confortables… Creo que deberíamos volver a las fuentes” .- Eduardo Sacriste.


De vez en cuando perdemos de vista el lugar donde actuamos haciéndonos ineficientes, podemos lograr un proyecto que responda a la modernidad y que aplique a las leyes de juego de su emplazamiento. Es en este punto donde todos debemos trabajar, doblar esfuerzos y hacer énfasis para que nuestra actividad desarrolle un mejor producto terminado y genere en nosotros como en los usuarios de estos espacios habitables la satisfacción del trabajo bien logrado.

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