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  • José Javier Ruiz Cabello

No te automediques



“Una encuesta nacional que realizó la Universidad UADE y la consultora Voices! sobre el uso de medicamentos y automedicación en la Argentina concluyó que la mitad de las personas que consumieron medicamentos en el último año se automedica”

Daniela Blanco. Infobae (29 de enero 2019). La automedicación es un mal enquistado entre los argentinos. https://www.infobae.com/salud/2019/01/29/no-publicar-la-automedicacion-un-mal-enquistado-entre-los-argentinos/

Parece que este comportamiento no escapa, valga la analogía, a la hora de construir la casa propia, esa pequeña ampliación en el fondo o remodelar el acceso…


Normalmente siempre que surgen problemas con nuestro vehículo acudimos al mecánico, así como cuando tenemos un dolor de muela acudimos a un dentista…Ahora, por qué cuando estamos pensando en remodelar nuestras viviendas, construir una casa o incluso hacer unos mínimos cambios en nuestras habitaciones no se encuentra en las primeras opciones acudir a un arquitecto.


Si preguntamos a la gente ¿qué función cumple un arquitecto?, pocas te lo sabrán responder con seguridad. Si preguntabas si es necesario no lo saben, pero… ¿es de extrañar? ¿Los arquitectos tienen voz en esta sociedad? Tal vez, pocos podrán decir con precisión, que hace a esta profesión tan importante en la conformación del hábitat humano relacionado a la calidad de vida.

La arquitectura está ligada al bienestar de los espacios que nos rodean, tanto desde aspectos térmicos, psicológicos y físicos porque también se debe pensar en ciudades sin barreras porque nadie esta exento de verse reducido en sus capacidades motrices. La arquitectura también da lugar a pensar en la forma que se relacionan los espacio y usos público-privado para obtener mayor seguridad en los mismos. Pues, pocos saben de los potenciales de esta profesión para hacer de nuestra ciudad y casas, un hogar.


Hoy edificar una vivienda propia lleva una inversión que se estará pagando por muchos años que en algunos casos puede llegar a la vida útil del inmueble... Ahora, ¿se imaginan abordar la compra de un auto usado sin antes consultar un mecánico? Pues, que sorpresa nos puede llegar a dar que el auto comprado venga con fallas irreparables. Bueno, lo mismo sucede si se edifica sin antes evaluar lo que se necesita y lo que se puede hacer en base a un análisis de costos. Aquí es cuando un arquitecto es indispensable, pues no solo han sido formados para hacer “dibujitos” y formas bonitas como muchos pueden llegar a creer, atrás de cada “dibujito”, de cada línea hay un porque relacionado a las necesidades del cliente y el problema económico-espacial principal a resolver en base a los recursos con los que se cuentan. Existen incontables casos de obras en nuestro medio, ejecutadas sin profesional de por medio, que finalmente son más caras y que no son funcionales, ni resistentes, ni estéticas, ni mejoran el entorno inmediato en donde se sitúan. Esto genera una pérdida de valor en todo sentido, incluso de reventa posterior.


Tal vez la brecha entre arquitectos y sociedad es bastante evidente. Unos hablan de espacios, proporciones y composición y otros de necesidades, presupuestos muy limitados e hipotecas. Será que es necesario hacer una autocrítica, plantear desde la carrera una arquitectura diversificada capaz de responder a todos los ámbitos. Habrá que reinventar la consultoría arquitectónica para volverla accesible a distintos sectores sociales. En esta pandemia del COVID-19, muchas actividades se están reinventando y es el momento de que la arquitectura y sus protagonistas también lo hagan. Un poco menos de arquitectura para arquitectos, menos revistas, renders miamense, esquemas abstractos y etc. para arquitectos. Pensemos un poco más de ejemplos y esquemas de buenas prácticas para el común de la gente, ¿Conocen una revista que enseñe de remodelaciones fuera del esqueleto de hormigón y el revestimiento?, bueno pues habrá que cambiar esa llegada entre arquitectura y sociedad si es que pretendemos mejorar, por medio de la arquitectura, nuestras ciudades en latinoamerica, a partir de la unidad básica del edificio individual constituyente del tejido urbano.

¿Será posible abandonar los atados con alambre y las quejas? Abandonemos esa idea de caro y barato. Caro es aquello que presenta una cotización mayor al valor percibido por la solución, de lo contrario, si incluso responde a lo solicitado y no genera más problema, la solución no es barata ni cara, es la adecuada. Aprendamos como sociedad y esto no solo aplicado a este rubro.


Para concluir, si la arquitectura tiene la capacidad de hacer que evitemos errores, que ahorremos renegar y contemos con un abanico de posibilidades resolutivas para nuestros problemas, entonces sí, la arquitectura puede mejorar nuestra calidad de vida. Llego la hora de acercar la arquitectura a los ciudadanos y que los ciudadanos se acerquen a la arquitectura para que así todos puedan dormir tranquilos sabiendo que las cosas se están haciendo de la manera correcta. Queramos o no, como la política, la construcción les compete a todos, cada acto individual es político y afecta al individuo y su entorno, la construcción también.

José Javier Ruiz Cabello

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